Esta etapa constituye una experiencia de socialización para el niño, ya que en el jardín de infantes realiza su primer contacto con personas diferentes de lo familiar. Por esto es común que un niño llore el primer día de clases. Al separarse de su madre experimenta un sentimiento de abandono y de angustia, por lo cual se plantea como necesidad temporal realizar actividades con el acompañamiento de los padres.
Este período no sólo debe ser un recorte significativo de la realidad donde el niño conocerá al jardín de infantes como espacio físico, social y temporal o como una etapa indagatoria para arribar al diagnóstico, sino que también deben intervenir los propósitos y los objetivos del docente, para poder reconocer los saberes previos y lograr a través de una selección coordinada de contenidos y estrategias, actividades acordes al período inicial y así obtener una “ visión” de la continuidad en los demás proyectos del año lectivo.
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